una carta para Yesenia

 

 

 

Por Indira Alfaro,

madre de Yesenia

Te perdí mi niña, la más pequeña, mi Yesenia. Cuando miré tu cuerpecito en ése ataúd sentí cómo la muerte me arrancó las entrañas, los sueños, las esperanzas, las ilusiones, sentí cómo mi interior se quedó con un gran vacío, la muerte también me llevó, dejando una mujer lejana de la vida, dejando un envase que solo quiere partir a buscar todo lo que se llevó. 

Dejé de sonreír desde el corazón para aprender a dibujar cada día una sonrisa, mi cuerpo vacío solo siente el dolor de mi alma, sin ganas de vivir, miro el mundo indiferente, dejo el tiempo transcurrir, vivo muerta, vivo por vivir, esforzándome por seguir, mientras mi corazón llora porque nunca más en esta tierra tus latidos podré sentir, tampoco ya podré mirar hacia el cielo y sonreír, ahora miraré al cielo con mi llanto buscándote.

Al perderte me envolvió la tristeza y en mi alma se anidó el dolor, se me apagó la chispa de la vida, dando un inmenso dolor donde busco esa lágrima que dé final a esta agonía que se fue con mi hija, mi gran amor. 

Me acomodé a tú lado y parte de mí se fue contigo, mi Yesi. Esa parte que te corresponde mi amada hija. Quedé incompleta para el resto de mi vida.

Agradecemos a todas las personas que forman parte de este archivo. Si quieres colaborar, puedes enviarnos tu aportación a: festival.narvarte@gmail.com
con el apoyo de: