31 de julio de 2015

El archivo como práctica de cuidado: Once años contra el olvido

 

 

Se cumplen once años sin Alejandra, sin Mile, sin Nadia, sin Rubén, sin Yesenia. Once años de nombrarles para que no se les lleve el silencio que quisieron imponerles aquella tarde del 31 de julio del 2015, en un departamento de la calle Luz Saviñón que hoy es, para nosotrxs, un espacio de memoria.

No hay justicia que repare lo irreparable, ni les traiga de vuelta. Pero once años son una prueba de que la memoria colectiva, cuando se sostiene entre muchas manos, resiste más que cualquier intento de borramiento. Donde el Estado ha elegido el olvido, retirando memoriales, dilatando investigaciones, protegiendo a quienes debieron ser juzgados hace una década, pero nosotrxs elegimos recordar.

Insistimos en cuidar la memoria y resguardar el archivo como práctica política.

En un país donde la violencia intenta volver anónimas a sus víctimas, donde se les reduce a expedientes o a “líneas de investigación” que nunca se siguen, decir Alejandra, Mile, Nadia, Rubén, Yesenia es un acto de rebeldía. Es negarse a que sean solo un número más en la larga lista de feminicidios y homicidios impunes de este país. Es insistir en que tuvieron una vida antes de que se las arrebataran, una manera de estar en el mundo, una lucha propia.

Cuidarnos ha sido, durante estos once años, la respuesta que hemos construido frente al horror. Cuidar es un gesto colectivo: es tejido, es red, es creer que ninguna de nosotrxs sostiene sola el peso de la memoria. Cuidarnos ha sido reunirnos cada año frente al departamento 1909. Llevar flores y velas, cantar, escribir, bailar, para transmutar ese dolor. Ha sido sostenernos frente a la indolencia del Estado; cuando han retirado un memorial físico, o borrado pruebas; cuando la impunidad persiste. Cuidarnos ha sido, también, aprender de lo que nos han enseñado las familias al permitirnos caminar a su lado, que tal vez la muerte no es todavía una fiesta, pero también honramos la vida de quienes no están desde nuestra alegría.

 

El archivo y la memoria como práctica de cuidado.

En estos años también aprendimos que un archivo es un organismo vivo, se visita, se revisita, se reinterpreta, y en ese ir y venir nos reinterpreta también a nosotrxs. Por eso memorialnarvarte.org, además de ser un repositorio, es una forma de acompañarnos en el tiempo, de asegurar que lo que fuimos construyendo: testimonios, fotografías, canciones, pintas, textos, cariño, sean un lugar seguro al que cualquiera pueda volver.

Archivar es, en este sentido, una práctica de cuidado. Cuidamos lo que documentamos, lo que compartimos, el modo en que se cuenta esta historia, para no cederla a quienes la han instrumentalizado, con versiones a modo o “verdades históricas” y silencios.

Frente a la negligencia institucional, el archivo colectivo es también una forma de justicia, la que nosotrxs podemos construir.

Once años después, seguimos preguntándonos qué comunidades se crean a partir del dolor, cómo se sostiene un memorial en el tiempo, cómo se cuida lo que ya no está pero que insiste en quedarse. No tenemos respuestas cerradas. Tenemos la certeza de que seguirnos preguntando juntxs es ya una forma de resistencia.

Por eso volveremos a nombrarles. Porque la memoria también es un acto de futuro. Porque hay muertas, muertos y muertxs que no se callan nunca. “La palabra sana y repara, es lo único que no nos pueden quitar, el poder de nuestras palabras”. (Mirtha)

Alejandra, Mile, Nadia, Rubén, Yesenia: aquí están, aquí siguen.

 

 Memorial Narvarte,
grupo de acompañamiento.

 

 

Si quieres ser parte de este archivo colectivo, puedes escribirnos a festival.narvarte@gmail.com 

o en Instagram como @memorial.narvarte

Caso Narvarte | 11años: contra el olvido

Archivo

Los archivos se visitan una y otra vez, se movilizan, se reinterpretan y nos reinterpretan a nosotros, su proceder es idéntico al trabajo del editor o del montajista. Acopio, selección, colección, interpretación y circulación. En una analogía, le he llamado archivo a lo que pensamos y repensamos durante el proceso de duelo, que cierta estoy, no termina sino hasta que quien lo padece muere también.

 

 Mirtha Luz Pérez Robledo,
poeta chiapaneca y madre de Nadia Vera.

en memoria de:

Nadia Vera
Yesenia Quiroz
Mile Martín
Alejandra Negrete
Rubén Espinosa

Memoria
siempre viVa

memorial narvarte:

Mantener la memoria viva es pensar en los recuerdos compartidos, los buenos momentos. Es no pasar la página y dirigirnos hacia el olvido, sino al contrario, es honrar su memoria y recordar todo lo bello que fue y será nuestro ser querido.

 

 Angie,
hermana de Mile Martín.

La memoria es quizá una manera de olvidar, sin embargo, la memoria colectiva es para honrar la vida de las personas que nos importan, de los actos que nos significan. Honrar la memoria a través del arte es una manifestación espiritual. Mantener la memoria es un acto de rebeldía en contra de los que quieren anularnos, desaparecernos. Mantener la memoria es un acto de rebeldía en contra de los que quieren olvidar, olvidarnos y hacernos olvidar las atrocidades que han cometido o que han permitido que se cometan.

 

Mirtha,
madre de Nadia Vera.

Mantener la memoria viva es recordar a nuestro ser querido, que no se olvide quien era y todo lo que nos enseñaron. Mantener la memoria viva es hacer lo imposible para que se haga justicia y no se olvide que ellxs eran personas con una vida por delante que les fue arrebatada de la peor manera. Mantener la memoria viva es hacer que siempre estén presentes, que no quede en el olvido y se haga justicia.

 

Gaby,
hija de Alejandra Negrete.

Mantener la memoria viva es recordar y no olvidar, es recordar a nuestros seres queridos que han partido y nos han dejado recuerdos maravillosos, es no olvidar que sus vidas nos fueron arrebatadas de una manera cobarde e injusta, es no olvidar lo que significa no tener justicia, es denunciar la impunidad, es el reclamo por una justicia que aún no llega.

 

Indira,
madre de Yesenia Quiroz.

“Mantener la memoria viva es recordarlos siempre”. (Alma)

“Mantener la memoria siempre viva es no olvidar a las personas que nos arrebataron y seguir exigiendo justicia”. (Aranza)

“Para mi, mantener la memoria viva de mi hijo es prenderle su veladora a diario, ponerle su comida y rezar unas oraciones”. (Cristi)

“Para mi, mantener la memoria viva es prenderle su cigarro, ponerle su café y persignarme diariamente con él”. (Rubén)

“Mantener la memoria viva es recordar los mejores momentos a su lado y tomar en cuenta sus consejos”. (Yutzil)

“Mantener la memoria viva es recordarles día a día, visitarles en los sueños y abrazarles en la memoria. Continuar con su legado y honrar sus vidas. Seguir de pie, exigiendo justicia, verdad y reparación. Hacerlos presentes en cada lugar, momento y espacio que sea posible”. (Patricia)

“Mantener la memoria viva es ver siempre sus fotos y recordar momentos que pasé junto a él” (Arath).

 

Familia de Rubén Espinosa.

texto
cOlectivo
de familiares:

 

 

       La memoria es quizá una manera de olvidar, sin embargo,  mantener la memoria viva es no pasar la página, sino al contrario; es honrar la vida de las personas que nos importan, de los actos que nos significan.  Es visitarles en los sueños, abrazarles en la memoria y tomar en cuenta sus consejos.

Mantener la memoria viva es ponerle su veladora, su cigarro y su café a diario. Es ver sus fotos y recordar los maravillosos recuerdos compartidos y hacer que duren para siempre.

Mantener la memoria viva es seguir de pie. Es no olvidar que sus vidas nos fueron arrebatadas de la peor manera: cobarde e injustamente.

Mantener la memoria viva es un acto de rebeldía. Es ir en contra de los que quieren olvidar, olvidarnos y hacernos olvidar las atrocidades que han cometido o que han permitido que se cometan.

Mantener la memoria viva es hacerles presentes en cada lugar, momento y espacio que sea posible. Es denunciar la impunidad, hacer lo imposible para reclamar una verdad y una justicia que aún no llega.

Agradecemos a todas las personas que forman parte de este archivo. Si quieres colaborar, puedes enviarnos tu aportación a: festival.narvarte@gmail.com
con el apoyo de: